CIERVO ROJO
El Ciervo en Somiedo
El ciervo rojo o venado (Cervus elaphus hispanicus) es el mayor ungulado silvestre del Parque Natural de Somiedo y uno de los animales más espectaculares de la Cordillera Cantábrica. Su porte majestuoso, la impresionante cornamenta de los machos adultos y el dramático espectáculo de la berrea otoñal convierten al ciervo en uno de los animales más buscados por los visitantes del parque. Las poblaciones de ciervo en Somiedo son abundantes y se distribuyen por todo el parque, desde los bosques ribereños de los valles hasta los hayedos y pastizales de altura.
Características del Ciervo Rojo
El ciervo es un animal de cuerpo esbelto y musculoso, de porte altivo y elegante. El dimorfismo sexual es muy acusado: los machos (venados) son considerablemente más grandes que las hembras (ciervas) y son los únicos que desarrollan la característica cornamenta, que renuevan cada año entre la primavera y el verano. El pelaje es pardo-rojizo en verano y gris parduzco en invierno, con una mancha de color crema en la grupa. Las crías nacen con manchas blancas que desaparecen al final del primer verano.
- Longitud: 1,6 a 2,5 metros de hocico a cola
- Altura en cruz: 1,2 a 1,5 metros
- Peso: machos 150–250 kg, hembras 80–120 kg
- Longevidad: hasta 20 años, con una media de 10–12 años
Hábitat en Somiedo
El ciervo es una especie adaptable que utiliza una gran variedad de hábitats dentro del Parque Natural de Somiedo. En verano frecuenta los pastizales de altura y los hayedos de las zonas medias, donde el fresco y la abundancia de hierba le permiten alimentarse con tranquilidad. En invierno desciende a las zonas más bajas y resguardadas, donde los bosques mixtos de roble y castaño ofrecen refugio y alimento. Los machos adultos tienden a ser más solitarios y ocupar territorios más elevados y recónditos, mientras que las hembras con crías forman grupos matriarcales que utilizan áreas más estables a lo largo del año.
Comportamiento y Organización Social
Fuera del período de celo, los ciervos son gregarios pero forman grupos segregados por sexo. Las hembras y los jóvenes se organizan en rebaños matriarcales de entre 3 y 20 individuos, liderados por una hembra experimentada que conoce el territorio y sus recursos. Los machos adultos son más solitarios o forman pequeños grupos de machos entre los períodos de berrea. El ciervo es más activo en el amanecer y atardecer, descansando en encames cubiertos durante las horas centrales del día. Es un animal marcadamente errático que raramente permanece más de un día en el mismo encame.
La Berrea: El Gran Espectáculo Otoñal
La berrea —el período de celo del ciervo— es uno de los espectáculos naturales más impresionantes que se pueden presenciar en el Parque Natural de Somiedo. Tiene lugar entre mediados de septiembre y finales de octubre, cuando los machos adultos emiten sus poderosos bramidos para atraer hembras y avisar a los rivales. Durante la berrea, los machos olvidan casi por completo la alimentación y dedican toda su energía a defender un harén de hembras, participando en enfrentamientos directos —en los que entrechocan las cornamentas— con los machos competidores. El esfuerzo físico es tan extremo que los machos pueden perder hasta el 20% de su peso corporal en pocas semanas. El rugido profundo y gutural de los ciervos en berrea resuena por los valles de Somiedo en las noches de otoño y es audible a varios kilómetros de distancia.
Alimentación
El ciervo es un herbívoro ramoneador y pastador. Su dieta varía con las estaciones: en primavera y verano se alimenta principalmente de hierbas y gramíneas en los prados de montaña; en otoño e invierno incorpora bellotas, castañas, brezos, líquenes y cortezas de árboles jóvenes, lo que puede causar daños en plantaciones forestales. Para compensar las carencias minerales de la dieta, los ciervos acuden a los saladeros —zonas con suelos ricos en sales minerales— que pueden localizarse por las concentraciones de huellas y el terreno removido.
Indicios de presencia de ciervo
- Huellas: dos pezuñas de 6–7 × 8 cm en el macho y 4–5 × 6 cm en la hembra. La huella delantera es más abierta que la trasera. La hembra deja una impronta más afilada que el macho.
- Excrementos: cilíndricos y algo alargados (2–3 cm), oscuros y acabados en punta. En otoño, con dieta rica en bellotas, se vuelven pastosos y pueden aparecer agrupados.
- Encames: zonas de hierba aplastada en el interior del bosque. Se pueden encontrar pelos, más largos y quebradizos que los del corzo.
- Desmogues: en primavera (febrero–abril), los machos mudan la cornamenta. Los desmogues pueden localizarse en prados de pastoreo, veredas y puntos de agua, donde la cornamenta se desprende al agachar la cabeza.
- Escobaduras: marcas en arbustos y árboles jóvenes donde los machos frotan la cornamenta para eliminar el terciopelo o marcar territorio.
¿Dónde y cuándo ver el Ciervo en Somiedo?
El ciervo puede avistarse en Somiedo durante todo el año, pero los mejores momentos son el amanecer y atardecer, cuando los animales salen a pastar a las zonas abiertas. La época más espectacular es sin duda la berrea otoñal (mediados de septiembre a finales de octubre): en esos días los bramidos de los machos se escuchan al amanecer en todo el parque, y es posible observarlos en los prados y claros del bosque desde los miradores y caminos del parque. El Valle del Lago, los alrededores de Pola de Somiedo y los pastos del Puerto de Somiedo son algunos de los mejores puntos de observación.